Las excursiones de montaña y las actividades fuera pista requieren la máxima prudencia.
La nieve reciente y la nieve venteada representan la principal fuente de peligro. Fuera de las pistas abiertas la situación de aludes es muy delicada en muchos lugares.
El viento con rachas muy fuertes ha transportado mucha nieve. Por encima del límite del bosque se han formado placas de viento inestables, sobre todo cerca de collados y cordales en todas las cotas, y en las cubetas, canales y detrás de los cambios abruptos de pendiente en altitud. En las laderas solanas muy inclinadas se esperan aludes naturales de tamaño mediano. En algún lugar los aludes pueden penetrar hasta el suelo y alcanzar un tamaño grande. Los aludes de nieve seca son como mínimo de tamaño mediano y pueden ser desencadenados por un solo montañero. Son posibles desencadenamientos a distancia. Los "whumpfs" y las fisuras que propagan al pasar son señales de alarma que indican este peligro Los lugares peligrosos son frecuentes y resultan difíciles de reconocer incluso para el ojo entrenado. Las excursiones por la montaña requieren una elección atenta del itinerario.
En una zona amplia desde el jueves se han acumulado en una zona extensa de 20 a 40 cm de nieve, localmente hasta 50 cm. La nieve reciente y la nieve venteada cubren un manto débil de nieve antigua sobre todo en laderas umbrías inclinadas por encima del límite del bosque. En la parte basal del manto de nieve antigua hay capas débiles pronunciadas. Las condiciones meteorológicas favorecerán un gradual debilitamiento del manto de nieve en las laderas solanas. El manto de nieve permanece inestable en muchos lugares, sobre todo cerca de collados y cordales en todas las cotas, y en las cubetas, canales y detrás de los cambios abruptos de pendiente en altitud.
Tendencia
El manto de nieve permanece proclive al desencadenamiento en muchos lugares. El peligro de aludes permanecerá invariable.